Final

Ojalá pudiera consolar

esa  mirada de tristeza,

ese dolor que te atraviesa

por una pérdida sin tregua.

 

Tantos años de vivencias,

muchos momentos compartidos,

ella te ha marcado las huellas

y tú has seguido su camino.

 

Ahora es el momento

de que seas tu su guía

acompañando, queriendo y enseñando

que cada minuto juntas, es un preciado regalo.

 

Ofrécele la esperanza que ha perdido,

muéstrale la sonrisa del ser querido,

anímale con dulces y flores,

con fotos, recuerdos y  libros.

 

Es el momento de estar a su lado,

de que no se sienta sola,

de aprovechar al máximo su compañía

y de darle tu mano y tu alegría.

 

Todos sabemos nuestro final

y es algo irremediable

algún día faltaremos

pero el recuerdo nos hará inolvidables.